Miguel Ángel Domínguez Ríos
A la par de la pérdida de la esencia del Huey Atlixcáyotl, por falta de investigación sobre el origen de las danzas, en el caso de San Pedro Benito Juárez, comunidad cercana al Popocatépetl, está a punto de perderse toda una tradición oral de la música de ese magno festival. “Y junto a ese panorama, los instrumentos empleados por los danzantes siguen echándose a perder sin que alguien logre meter las manos para salvarlos”, lamentó el antropólogo Adelaido Amaro Aranda.
Recordó que en 1993, junto a otra compañera de profesión, Claudia Robles Galindo, lograron editar un audio casette sobre la música precisamente del Atlixcáyotl. “Es un escrutinio que consiste en dar seguimiento a la procedencia de todas y cada una de las interpretaciones musicales de ese acto cultural. Y el trabajo de campo fue de igual manera en todos y cada uno de los pueblos involucrados”.
Y en esa tarea, admitieron los entrevistados, descubrieron una realidad: “Encontramos un violín de alta calidad y diseño que en la comunidad de San Pedro Benito Juárez sigue destruyéndose por el descuido. Y nadie mete las manos, nadie ayuda a los dueños que son de escasos recursos económicos”, contó Robles Galindo.
De acuerdo con el testimonio de Adelaido Amaro, “los instrumentos a los que hacemos referencia literalmente están pudriéndose por la humedad. Además, el dueño y músico, que sabe todo de memoria, es alguien con muchos años de vida y en consecuencia nada pueda hacer. Esa persona, por cierto, conoce canciones de entre 1880 y 1890 que terminarán irreparablemente por extraviarse. Hablamos de alguien muy sabio.”
En otro orden de ideas, los antropólogos anunciaron que el próximo mes de noviembre Atlixco será una de las sedes de un congreso internacional sobre el maíz. “Por eso lanzamos la invitación para quienes estén interesados en participar. Nuestra mesa de debate será en torno a ese grano y la cultura popular. La idea es abarcar asuntos como la gastronomía, artesanía y en general toda la cultura que gira alrededor de ese producto”.
Claudia Robles anticipó que otra de las reuniones será en el museo de Santa Rosa y en el tercer patio del Carolino. “Deseamos que la gente conocedora sobre danzas, música y hasta poesía sobre el maíz esté con nosotros. Vamos a recibirlos con gusto del 13 al 15 de noviembre”. Otro de los planes, comentaron, es firmar un convenio con el museo de Atlixco para permitir la salida de algunas piezas prehispánicas y que estén relacionadas con el maíz para llevarlas a esos encuentros”.
Explicaron que “durante milenios, la historia del maíz y la del hombre corren paralelas en tierras mexicanas. Más que paralelas están indisolublemente ligadas. El maíz es una planta humana, cultural en lo más profundo del término, porque no existe sin la intervención inteligente y oportuna de la mano, no es capaz de reproducirse por sí misma. Más que domesticada, la planta de maíz fue creada por el trabajo humano”, afirmaron.
Al cultivar el maíz, comentaron, el hombre también se cultivó. “Las grandes civilizaciones del pasado y la vida misma de millones de mexicanos de hoy tienen como raíz fundamento al generoso maíz. Ha sido un eje fundamental para la creatividad cultural de cientos de generaciones; exigió el desarrollo y el perfeccionamiento continuo de innumerables técnicas para cultivarlo, almacenarlo y transformarlo; condujo al surgimiento de una cosmogonía y de creencias y prácticas religiosas que hacen del maíz una planta sagrada; permitió la elaboración de un arte culinario de sorprendente riqueza, marcó el sentido del tiempo y ordenó el espacio en función de sus propios ritmos y requerimientos; dio motivo para las más variadas formas de expresión estéticas. Por eso, en verdad, el maíz es el fundamento de la cultura popular mexicana”.
El maíz, finalizaron, representa cerca de la mitad del volumen total de alimentos que se consumen en México cada año y proporciona a la población cerca de la mitad de las calorías requeridas. “Esta magnitud es aún mayor en los grupos de bajos ingresos, especialmente los campesinos. La sustitución de ese cereal por otros alimentos causaría una crisis total en la vida del país, porque el consumo de ese grano está acompañado de un enorme e inconmensurable conocimiento popular”.
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sábado, 18 de outubro de 2008
sexta-feira, 3 de outubro de 2008
Roma y las guerras judías: terrorismo y genocidio
Durante medio milenio (66-614 dC), los súbditos judíos de Roma se rebelan seis veces. La última los enfrenta con Bizancio (614 dC), tras la desaparición del Imperio de Occidente. En las tres primeras rebeliones (66 -135 dC), mueren hasta 2,5 millones de personas: ¡el 3½ por ciento de la población del Imperio! Cerca de los dos tercios son civiles indefensos: judíos en su mayoría pero también muchos griegos y pobladores helenizados, así como algunos cristianos, tanto gentiles como de extracción judía.
Muchos otros civiles judíos perecen combatiendo, con las armas en la mano. ¿A qué se debe tanta ferocidad?
El emperador Adriano recreado por la gran escritora franco-belga Marguerite Yourcenar en sus famosas 'Memorias' admite cierta responsabilidad por la tercera rebelión y segunda guerra (132-35), liderada por el zelote y mesías presunto Simón Bar-Kokhba, pero más la imputa al fanatismo judío. A diferencia de dacios, cartaginenses, y egipcios, según él, el pueblo judío rehusa cualquier sincretismo con la religión oficial y la cultura de los gentiles, empezando con la griega. Resaltan "el odio, el desprecio recíproco, el rencor" y los "odios y ambiciones centenarios del pueblo judío", aprovechados por Bar-Kokhba y el gran sacerdote Akiba para librar una "guerra sin cuartel", campal y de guerrilla.
Esta, a su vez, lo obliga a tomar "decisiones... feroces" contra este 'Al Qaeda' judío que quebranta la "paz imperial". Porque da pie para el antisemitismo y toma libertades con la historia, esta visión 'cargada' en contra de Israel y parcialmente exculpatoria de Roma ha caído en la incorrección política. Los críticos modernos, especialmente anglosajones, descalifican las 'Memorias', al tiempo que denuncian el genocidio romano contra el pueblo judío.
En realidad, una visión no excluye la otra. El 'choque de civilizaciones' entre los mundos judío y pagano viene de tiempo atrás. Un descendiente sirio de Seleuco, general de Alejandro Magno, intenta imponer a los judíos el culto de Zeus y otras divinidades griegas. Provoca su indignación y la exitosa rebelión de los Macabeos (165 aC), quienes consiguen la independencia para su pueblo y se convierten en dinastía real hebrea. La rebelión es apoyada por hasideos (de donde vienen los fariseos), saduceos y esenios, autores de los manuscritos del Mar Muerto. La decisión cristiana de evangelizar griegos y demás gentiles sin ceñirlos íntegramente a la práctica judaica es resentida como una amenaza profunda por el judaísmo y aleja de éste a los seguidores de Jesús, hasta entonces más corriente religiosa judía que iglesia independiente. Desde Cristo, la población judía desprecia a herodianos y publicanos, 'colaboradores' de Roma. Los publicanos son vistos como pecadores.
Los zelotes o 'celadores de la fe', corriente religiosa nacionalista y teocrática, lideran la Gran Revuelta Judía, primera guerra y rebelión contra Roma (66-73 dC). Buscan restablecer la independencia hebrea por las armas, como los Macabeos, y consideran ilegítima cualquier autoridad que no proceda del 'Dios verdadero'. Entre los zelotes, resalta una facción particularmente violenta y sectaria: los 'sicarios'. En su primera fase (66), la rebelión extermina a los griegos y 'helenizados' de Jerusalén (capital de Judea), Cesárea (en Samaría) y otras ciudades judías, considerados como herejes y aliados al Imperio. La élite judía, también helenizada, huye o es masacrada.
Al terrorismo de los extremistas judíos Roma responde con represión homicida. El futuro Emperador Vespasiano elimina toda resistencia judía del litoral y del norte, cuyos jefes, Juan de Gischala (zelotes) y Simón Bar (sicarios), huyen a Jerusalén (68).
Allí derrotan al liderazgo 'sureño' e imponen su autoridad sobre la población civil, antes de enfrentarse entre sí. Los une el asedio de Tito, hijo y futuro sucesor de Vespasiano, a Jerusalén. Los zelotes queman víveres para imprimirle al conflicto el carácter de guerra a muerte. Así la entienden los romanos, quienes cometen grandes atrocidades. El cruento sitio termina con el incendio del Templo (70) y la muerte de casi todos los moradores: no menos de 600.000 estima Tácito; hasta 1.100.000 personas, según el judío romanizado Flavio Josefo. Los pocos sobrevivientes mueren sin rendirse (71-73: Herodio, Macareo, Masada).
El Imperio esclaviza y deporta 100.000 judíos, arrasa a Jerusalén, cuyo templo no será reconstruido, y la condena a permanece en ruina por 60 años. En Judea no quedan más de 200.000 judíos, políticamente a la deriva. Con la destrucción de la ciudad, el judaísmo pierde su dimensión temporal. El diezmo anual al Templo (medio shekel) revierte al de Júpiter Capitolino en Roma(¡!). Se ahonda la distancia entre judíos y cristianos, también desplazados. En el seno del cristianismo, adquiere preponderancia la vertiente 'gentil'. Crece la desconfianza entre judíos y gentiles, apoyados en Roma y cuyos avatares locales son el helenismo y cristianismo 'gentilizado'.
En 116 dC, poco antes de morir Trajano, la Guerra de Kitos, segunda rebelión judía contra el Imperio (115-17), arranca con otro baño de sangre, según el historiador romano Casio Dío: exterminio de la población griega de Cirene, en el actual litoral libio (220.000 personas), seguido por el de los griegos de Salamis en Egipto (240.000), a donde ingresan los rebeldes. En ese país, la implacable represión romana lleva decenas de miles de judíos a la muerte. Para Adriano, quien asume en 117 DC, el pueblo judío rechaza la asimilación.
El nuevo Emperador busca reconstruir una Jerusalén 'gentilizada', rebautizada Aelia Capitolina por su apellido ibérico ('Aelius'). Para los judíos, la decisión de erigir un templo dedicado a Júpiter en las fundaciones del semimilenario Templo de Jerusalén es sacrílega. También les hiere la prohibición de la circuncisión. Sospechan una voluntad de 'genocidio religioso y cultural'.
En 132 estalla la segunda guerra. Jerusalén, Gaza, Absalón son ocupadas. Los inconformes con los 'celadores' helenizados, algunos cristianos, judíos de otras corrientes- son masacrados.
Estalla una guerra de guerrilla, que cobra la vida de 70.000 a 90.000 soldados romanos y cerca de 600.000 judíos (millones, según el Talmud). Expulsados de Jerusalén, los rebeldes frenan el avance imperial con una política de 'tierra arrasada' y se refugian en Betar, aniquilida por el ejército imperial en 135, junto con otras 50 ciudades y cerca de 1.000 pueblos, o en grutas del desierto de Judea en donde mueren, 'atrapados sin salida' por la legión romana. En Israel, el exterminio romano es conocido como el 'primer Holocausto'. Judea es rebautizada Siria-Palestina y sus moradores judíos son esclavizados o exiliados por 200 años. Solo pueden volver a Jerusalén una vez al año, en verano, para conmemorar su toma (Tisha B'Av). Crece la diáspora judía en Galilea, Babilonia e Italia. El antisemitismo romano perdura dos milenios: lo heredan Bizancio y el occidente cristiano, tras la conversión de Constantino (337), con devastadoras consecuencias.
Durante 70 años hay genocidio contra judíos y griegos, terrorismo y terrorismo de Estado. Roma intenta borrar la identidad judía: religiosa, cultural, política. Mueren hasta 900.000 combatientes y 1.6 millón de civiles. Las pérdidas judías (hasta 1.7 millón) merman una población 'prebélica' cercana a 10 millones (66 dC). Se arraiga un antisemitismo occidental y cristiano incurso en discriminación y muerte. La Shoah es su culminación. Con el Estado de Israel (1948), parte de la diáspora revierte a los linderos prebélicos y el judaísmo recupera una dimensión nacional. Hoy, la población judía mundial (13 millones) es sensiblemente igual a la de 135 dC (12 millones).
Tomás Uribe Mosquera. Consultor internacional
Muchos otros civiles judíos perecen combatiendo, con las armas en la mano. ¿A qué se debe tanta ferocidad?
El emperador Adriano recreado por la gran escritora franco-belga Marguerite Yourcenar en sus famosas 'Memorias' admite cierta responsabilidad por la tercera rebelión y segunda guerra (132-35), liderada por el zelote y mesías presunto Simón Bar-Kokhba, pero más la imputa al fanatismo judío. A diferencia de dacios, cartaginenses, y egipcios, según él, el pueblo judío rehusa cualquier sincretismo con la religión oficial y la cultura de los gentiles, empezando con la griega. Resaltan "el odio, el desprecio recíproco, el rencor" y los "odios y ambiciones centenarios del pueblo judío", aprovechados por Bar-Kokhba y el gran sacerdote Akiba para librar una "guerra sin cuartel", campal y de guerrilla.
Esta, a su vez, lo obliga a tomar "decisiones... feroces" contra este 'Al Qaeda' judío que quebranta la "paz imperial". Porque da pie para el antisemitismo y toma libertades con la historia, esta visión 'cargada' en contra de Israel y parcialmente exculpatoria de Roma ha caído en la incorrección política. Los críticos modernos, especialmente anglosajones, descalifican las 'Memorias', al tiempo que denuncian el genocidio romano contra el pueblo judío.
En realidad, una visión no excluye la otra. El 'choque de civilizaciones' entre los mundos judío y pagano viene de tiempo atrás. Un descendiente sirio de Seleuco, general de Alejandro Magno, intenta imponer a los judíos el culto de Zeus y otras divinidades griegas. Provoca su indignación y la exitosa rebelión de los Macabeos (165 aC), quienes consiguen la independencia para su pueblo y se convierten en dinastía real hebrea. La rebelión es apoyada por hasideos (de donde vienen los fariseos), saduceos y esenios, autores de los manuscritos del Mar Muerto. La decisión cristiana de evangelizar griegos y demás gentiles sin ceñirlos íntegramente a la práctica judaica es resentida como una amenaza profunda por el judaísmo y aleja de éste a los seguidores de Jesús, hasta entonces más corriente religiosa judía que iglesia independiente. Desde Cristo, la población judía desprecia a herodianos y publicanos, 'colaboradores' de Roma. Los publicanos son vistos como pecadores.
Los zelotes o 'celadores de la fe', corriente religiosa nacionalista y teocrática, lideran la Gran Revuelta Judía, primera guerra y rebelión contra Roma (66-73 dC). Buscan restablecer la independencia hebrea por las armas, como los Macabeos, y consideran ilegítima cualquier autoridad que no proceda del 'Dios verdadero'. Entre los zelotes, resalta una facción particularmente violenta y sectaria: los 'sicarios'. En su primera fase (66), la rebelión extermina a los griegos y 'helenizados' de Jerusalén (capital de Judea), Cesárea (en Samaría) y otras ciudades judías, considerados como herejes y aliados al Imperio. La élite judía, también helenizada, huye o es masacrada.
Al terrorismo de los extremistas judíos Roma responde con represión homicida. El futuro Emperador Vespasiano elimina toda resistencia judía del litoral y del norte, cuyos jefes, Juan de Gischala (zelotes) y Simón Bar (sicarios), huyen a Jerusalén (68).
Allí derrotan al liderazgo 'sureño' e imponen su autoridad sobre la población civil, antes de enfrentarse entre sí. Los une el asedio de Tito, hijo y futuro sucesor de Vespasiano, a Jerusalén. Los zelotes queman víveres para imprimirle al conflicto el carácter de guerra a muerte. Así la entienden los romanos, quienes cometen grandes atrocidades. El cruento sitio termina con el incendio del Templo (70) y la muerte de casi todos los moradores: no menos de 600.000 estima Tácito; hasta 1.100.000 personas, según el judío romanizado Flavio Josefo. Los pocos sobrevivientes mueren sin rendirse (71-73: Herodio, Macareo, Masada).
El Imperio esclaviza y deporta 100.000 judíos, arrasa a Jerusalén, cuyo templo no será reconstruido, y la condena a permanece en ruina por 60 años. En Judea no quedan más de 200.000 judíos, políticamente a la deriva. Con la destrucción de la ciudad, el judaísmo pierde su dimensión temporal. El diezmo anual al Templo (medio shekel) revierte al de Júpiter Capitolino en Roma(¡!). Se ahonda la distancia entre judíos y cristianos, también desplazados. En el seno del cristianismo, adquiere preponderancia la vertiente 'gentil'. Crece la desconfianza entre judíos y gentiles, apoyados en Roma y cuyos avatares locales son el helenismo y cristianismo 'gentilizado'.
En 116 dC, poco antes de morir Trajano, la Guerra de Kitos, segunda rebelión judía contra el Imperio (115-17), arranca con otro baño de sangre, según el historiador romano Casio Dío: exterminio de la población griega de Cirene, en el actual litoral libio (220.000 personas), seguido por el de los griegos de Salamis en Egipto (240.000), a donde ingresan los rebeldes. En ese país, la implacable represión romana lleva decenas de miles de judíos a la muerte. Para Adriano, quien asume en 117 DC, el pueblo judío rechaza la asimilación.
El nuevo Emperador busca reconstruir una Jerusalén 'gentilizada', rebautizada Aelia Capitolina por su apellido ibérico ('Aelius'). Para los judíos, la decisión de erigir un templo dedicado a Júpiter en las fundaciones del semimilenario Templo de Jerusalén es sacrílega. También les hiere la prohibición de la circuncisión. Sospechan una voluntad de 'genocidio religioso y cultural'.
En 132 estalla la segunda guerra. Jerusalén, Gaza, Absalón son ocupadas. Los inconformes con los 'celadores' helenizados, algunos cristianos, judíos de otras corrientes- son masacrados.
Estalla una guerra de guerrilla, que cobra la vida de 70.000 a 90.000 soldados romanos y cerca de 600.000 judíos (millones, según el Talmud). Expulsados de Jerusalén, los rebeldes frenan el avance imperial con una política de 'tierra arrasada' y se refugian en Betar, aniquilida por el ejército imperial en 135, junto con otras 50 ciudades y cerca de 1.000 pueblos, o en grutas del desierto de Judea en donde mueren, 'atrapados sin salida' por la legión romana. En Israel, el exterminio romano es conocido como el 'primer Holocausto'. Judea es rebautizada Siria-Palestina y sus moradores judíos son esclavizados o exiliados por 200 años. Solo pueden volver a Jerusalén una vez al año, en verano, para conmemorar su toma (Tisha B'Av). Crece la diáspora judía en Galilea, Babilonia e Italia. El antisemitismo romano perdura dos milenios: lo heredan Bizancio y el occidente cristiano, tras la conversión de Constantino (337), con devastadoras consecuencias.
Durante 70 años hay genocidio contra judíos y griegos, terrorismo y terrorismo de Estado. Roma intenta borrar la identidad judía: religiosa, cultural, política. Mueren hasta 900.000 combatientes y 1.6 millón de civiles. Las pérdidas judías (hasta 1.7 millón) merman una población 'prebélica' cercana a 10 millones (66 dC). Se arraiga un antisemitismo occidental y cristiano incurso en discriminación y muerte. La Shoah es su culminación. Con el Estado de Israel (1948), parte de la diáspora revierte a los linderos prebélicos y el judaísmo recupera una dimensión nacional. Hoy, la población judía mundial (13 millones) es sensiblemente igual a la de 135 dC (12 millones).
Tomás Uribe Mosquera. Consultor internacional
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quinta-feira, 2 de outubro de 2008
Espiritualidad céltica
La espiritualidad pagana céltica entendía que toda la existencia tiene una naturaleza cíclica y que hay una continuidad directa entre el mundo material y el mundo espiritual. Las enseñanzas Druidas que han llegado a nosotros a través de la tradición Galesa reconocían que hay un mundo no visto que se interpone y afecta al mundo visible. Las cosas no son lo que parecen. Todo existe en varios niveles simultáneos. Los seres humanos pueden entender las cosas como si tuviesen tres niveles: el físico, el espiritual y el simbólico. Así, la cultura céltica fue integrada con la naturaleza y se expresaba con las posibilidades múltiples de su propia vida. La religión céltica creía en la reencarnación de todas las almas individuales y el aparecimiento de seres divinos en la tierra.
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Los Clanes Célticos
Clan es una palabra galesa que significa niños. Clan es una familia, descendiente de algún individuo notable, llevando a menudo su nombre. El jefe del clan, que es el primer descendiente del fundador, es nominalmente el padre de todo el clan, teniendo autoridad moral por sobre todos sus miembros. Aunque el sistema del clan es céltico en origen, los clanes escoceses contemporáneos, que han mantenido el sistema en su forma más antigua, son de ascendencia mezclada. Algunos clanes escoceses son descendientes de los antiguos Scots que emigraron hacia el este de Irlanda desde el sexto siglo. Otros se descienden de personas notables normandas, inglesas y Vikingas. La comunidad estructural de los clanes era antes universal entre los Celtas, pero esa estructura fue erosionada gradualmente por todas partes excepto en las montañas de Escocia. En sentido estricto, un clan consiste de las ramas del jefe de familia y que puedan probar descendencia del fundador a través de la línea femenina. Aunque ésta es la definición familiar de un clan, raramente es interpretada tan rígida y en practica el clan incluye a cada familia que acepta la autoridad y la protección del jefe local del clan.
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quarta-feira, 1 de outubro de 2008
Estructura social de los Celtas
Los Celtas no tenían una sociedad de casta, aunque había clases bien definidas. En la cima estaba la clase noble. En algunos períodos de la historia céltica, el hombre superior era rey. A menudo, el rey era el hombre principal de una tribu individual, aunque en épocas posteriores, naciones integradas por varias tribus se gobernaban bajo reglas reales. En su forma refinada, el rey era visto como un dios - las reglas eran que los dioses hablaban a través de los hombres.
El reinado no era necesariamente de herencia, porque los reyes podrían nominar a su sucesor. La ley de la sucesión real entre los Picts era a través de la madre, aunque el monarca era invariable masculino y el padre del rey era a menudo un extraño. Había también reinas, que gobernaban a veces en su propia derecha. Entre ellos está la legendaria reina guerrera irlandesa Maeve y el Boudicca británico, quien condujo las rebeliones Iceni contra las fuerzas romanas en el año 61 a.C.
Pero la monarquía no era la única forma de gobierno. En Gales, antes de la conquista romana, la monarquía fue suprimida por varias tribus, incluyendo el Aedui, el Lexovii, el Lemovices, el Santones, el Remi, y el Treviri. En vez de un rey, un magistrado, el Vergobret, elegido por la nobleza, dirigía la tribu. El verdadero poder estaba en manos de la clase noble, con derechos hereditarios. Nobles linajes contenían hombres de origen honorable, ligados a otras familias a través de alianzas maritales. Poseían la tierra y de sus rangos vinieron los generales militares y los Druidas. En País de Gales, esta clase, el cenedl, gobernó hasta la conquista normanda.
Sin embargo en la sociedad céltica no había un sistema de clases rígido impuesto por nacimiento. Los plebeyos sin tierras tenían la posibilidad de progreso personal haciendo fortuna con el comercio o la guerra. Algunas de las reglas más bajas que cayeron en épocas difíciles los convirtieron en clientes, prometiendo servir a un noble de gran alcance. Pero tal obligación era diferente de esclavitud y el plebeyo no perdía sus derechos. Cesar escribió que el objeto de ¨clientela¨ era asegurarse de que todo el pueblo debía tener protección en contra de pueblos barbaros.
Cada noble tenía que garantizar que ningún daño llegaría a sus partidarios. Si llegaba, perdia el poder y bajaba su estatus. Clientela era una forma de asistencia social, con obligaciones en ambos lados. El noble apoyaba al cliente con regalos, que requerían de reembolso por servicio leal. Semejante de algunas sociedades, donde la esclavitud era hereditaria y no había ocasión de generaciones futuras obtuvieran su libertad, los esclavos de los Celtas eran prisioneros extranjeros sin derechos civiles. Podrían ser liberados siempre, para convertirse en clientes del noble que los había liberado.
Los esclavos no podían luchar en tiempos de guerra. Otros hombres tenían el derecho de llevar armas, pero no todos, para algunos era permitido solamente luchar cuando sus vidas eran amenazadas. En Gales, era solamente posible ir a guerrear si el pueblo y el sacerdocio consentían, recibiendo presagios favorables. Aunque había siempre un comandante en jefe, las guerras eran conducidas por una asamblea llamada consejo armado, que tenía la opinión final en materias estratégicas. Varias veces durante la guerra gálica que el Cesar ganó, el comandante Galés, Vercengetorix, tenía que dar cuenta de su conducta en la guerra al consejo armado.
El autor romano Strabo escribió que entre los Galeses habían tres grupos de hombres que eran sostenidos en honor excepcional: los bardos, los Vates y los Druidas. Los bardos eran los músicos, los cantantes y los poetas. Los Vates eran adivinadores, médiums, médiums naturales. La religión céltica antigua, que sostenía cada aspecto de la vida diaria, era veneradora de la naturaleza y politeísta, reconociendo muchos niveles de seres sobrenaturales y de divinidades, masculinas y femeninas. Los Celtas creían que el curso de la naturaleza era la voluntad de los dioses. Así veneraban deidades locales y generales, particularmente en santuarios naturales, especialmente capillas en ríos, lagos y bosques. Los bardos, los Vates y los Druidas tenían una relación integrada con el mundo natural. Poseían un cuerpo inmenso del saber, referente a la naturaleza, las estaciones, la astronomía, la muerte y la transformación tradicionales. La mayor parte de las habilidades y la sabiduría antiguas de estos hombres todavía son conocidas, la espiritualidad céltica contemporánea subyacente, que es la síntesis de la espiritualidad céltica esencial para una continuidad, tradición viviente.
Vea continuación....Clanes célticos.
El reinado no era necesariamente de herencia, porque los reyes podrían nominar a su sucesor. La ley de la sucesión real entre los Picts era a través de la madre, aunque el monarca era invariable masculino y el padre del rey era a menudo un extraño. Había también reinas, que gobernaban a veces en su propia derecha. Entre ellos está la legendaria reina guerrera irlandesa Maeve y el Boudicca británico, quien condujo las rebeliones Iceni contra las fuerzas romanas en el año 61 a.C.
Pero la monarquía no era la única forma de gobierno. En Gales, antes de la conquista romana, la monarquía fue suprimida por varias tribus, incluyendo el Aedui, el Lexovii, el Lemovices, el Santones, el Remi, y el Treviri. En vez de un rey, un magistrado, el Vergobret, elegido por la nobleza, dirigía la tribu. El verdadero poder estaba en manos de la clase noble, con derechos hereditarios. Nobles linajes contenían hombres de origen honorable, ligados a otras familias a través de alianzas maritales. Poseían la tierra y de sus rangos vinieron los generales militares y los Druidas. En País de Gales, esta clase, el cenedl, gobernó hasta la conquista normanda.
Sin embargo en la sociedad céltica no había un sistema de clases rígido impuesto por nacimiento. Los plebeyos sin tierras tenían la posibilidad de progreso personal haciendo fortuna con el comercio o la guerra. Algunas de las reglas más bajas que cayeron en épocas difíciles los convirtieron en clientes, prometiendo servir a un noble de gran alcance. Pero tal obligación era diferente de esclavitud y el plebeyo no perdía sus derechos. Cesar escribió que el objeto de ¨clientela¨ era asegurarse de que todo el pueblo debía tener protección en contra de pueblos barbaros.
Cada noble tenía que garantizar que ningún daño llegaría a sus partidarios. Si llegaba, perdia el poder y bajaba su estatus. Clientela era una forma de asistencia social, con obligaciones en ambos lados. El noble apoyaba al cliente con regalos, que requerían de reembolso por servicio leal. Semejante de algunas sociedades, donde la esclavitud era hereditaria y no había ocasión de generaciones futuras obtuvieran su libertad, los esclavos de los Celtas eran prisioneros extranjeros sin derechos civiles. Podrían ser liberados siempre, para convertirse en clientes del noble que los había liberado.
Los esclavos no podían luchar en tiempos de guerra. Otros hombres tenían el derecho de llevar armas, pero no todos, para algunos era permitido solamente luchar cuando sus vidas eran amenazadas. En Gales, era solamente posible ir a guerrear si el pueblo y el sacerdocio consentían, recibiendo presagios favorables. Aunque había siempre un comandante en jefe, las guerras eran conducidas por una asamblea llamada consejo armado, que tenía la opinión final en materias estratégicas. Varias veces durante la guerra gálica que el Cesar ganó, el comandante Galés, Vercengetorix, tenía que dar cuenta de su conducta en la guerra al consejo armado.
El autor romano Strabo escribió que entre los Galeses habían tres grupos de hombres que eran sostenidos en honor excepcional: los bardos, los Vates y los Druidas. Los bardos eran los músicos, los cantantes y los poetas. Los Vates eran adivinadores, médiums, médiums naturales. La religión céltica antigua, que sostenía cada aspecto de la vida diaria, era veneradora de la naturaleza y politeísta, reconociendo muchos niveles de seres sobrenaturales y de divinidades, masculinas y femeninas. Los Celtas creían que el curso de la naturaleza era la voluntad de los dioses. Así veneraban deidades locales y generales, particularmente en santuarios naturales, especialmente capillas en ríos, lagos y bosques. Los bardos, los Vates y los Druidas tenían una relación integrada con el mundo natural. Poseían un cuerpo inmenso del saber, referente a la naturaleza, las estaciones, la astronomía, la muerte y la transformación tradicionales. La mayor parte de las habilidades y la sabiduría antiguas de estos hombres todavía son conocidas, la espiritualidad céltica contemporánea subyacente, que es la síntesis de la espiritualidad céltica esencial para una continuidad, tradición viviente.
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domingo, 28 de setembro de 2008
Migraciones Celticas
En parte como resultado de las guerras, muchas tribus célticas emigraron de una región a otra de Europa. De su patria en Europa central, los Celtas se separaron hacia el oeste en Francia moderna y las islas británicas, al sudoeste a Iberia, al sur en Italia del norte y hacia el este a través de Europa central a los Balcanes y Asia menor. Las tribus antiguas ahora se piensa que eran celtas inclusive en Helvetia, que vivían en el área de Suiza moderna, el Boii en Italia moderna, el Averni en Francia moderna, el Scordisci en Serbia moderna, y el Belgae, que habitaban Gaul y la Gran Bretaña en épocas pre-Romanas inmediatas.
Sin embargo, después del primer siglo A.C., estaban en retirada. Expulsados de Europa Oriental por las tribus eslavas, fueron vencidos en el oeste por las superiores fuerzas romanas. Primero los Celtas de Italia del norte cayeron bajo el dominio romano. Luego fueron tomados en el resto de Gaul (Francia moderna), la moderna Suiza, Alemania meridional y Austria. Quizás como resultado de la presión romana, muchos belgas emigraron de lo que ahora es Bélgica a Gran Bretaña meridional en el primer siglo a.C. Durante el primer siglo a.C., la mayor parte de Gran Bretaña cayó bajo el poder de los conquistadores romanos. En el tercer siglo a.C., los Celtas de Alemania meridional fueron desplazados por la confederación de las tribus germánicas llamadas Alamanni. Desde entonces, muchos siglos han pasado, con otras incursiones en tierras célticas por los invasores, con todo la cultura céltica nunca se ha eliminado de Europa y sin duda alguna continuará prosperando en el milenio próximo. Hoy, la cultura céltica es la herencia viva de Irlanda, del País de Gales, de Escocia, de Cornwall, la isla del hombre, y de Bretaña. También han dejado su marca en costumbres y tradiciones ingleses y francesas.
Vea continuación....Estructura social.
Sin embargo, después del primer siglo A.C., estaban en retirada. Expulsados de Europa Oriental por las tribus eslavas, fueron vencidos en el oeste por las superiores fuerzas romanas. Primero los Celtas de Italia del norte cayeron bajo el dominio romano. Luego fueron tomados en el resto de Gaul (Francia moderna), la moderna Suiza, Alemania meridional y Austria. Quizás como resultado de la presión romana, muchos belgas emigraron de lo que ahora es Bélgica a Gran Bretaña meridional en el primer siglo a.C. Durante el primer siglo a.C., la mayor parte de Gran Bretaña cayó bajo el poder de los conquistadores romanos. En el tercer siglo a.C., los Celtas de Alemania meridional fueron desplazados por la confederación de las tribus germánicas llamadas Alamanni. Desde entonces, muchos siglos han pasado, con otras incursiones en tierras célticas por los invasores, con todo la cultura céltica nunca se ha eliminado de Europa y sin duda alguna continuará prosperando en el milenio próximo. Hoy, la cultura céltica es la herencia viva de Irlanda, del País de Gales, de Escocia, de Cornwall, la isla del hombre, y de Bretaña. También han dejado su marca en costumbres y tradiciones ingleses y francesas.
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sábado, 27 de setembro de 2008
Los Aztecas
Los Mexicas o aztecas constituyeron un pueblo de la cultura náhuatl que existió en la zona de Mesoamérica desde el siglo XII hasta el siglo XVI. Estos pobladores se llamaban así mismos mexicas (pronunciación figurada meshicas) o tenochcas (habitantes de Tenochtitlan). El término azteca significa proveniente de Aztlan y era su nombre tribal. El uso del término “Azteca” para referirse a todos los pueblos relacionados con los mexicas fue sugerido por el naturalista y geógrafo alemán Alexander Von Humboldt en el siglo XIX para distinguirlos de los mexicanos actuales.
Fuentes Históricas
Dado que de los cientos de miles de códices que los españoles reportaron haber quemado, solo sobreviven 4, la mayor parte de lo que sabemos de los aztecas, proviene de documentos escritos después de la conquista. Como es de esperarse, la versión de los conquistadores contrasta con las escritas de los indígenas que aprendieron a usar el alfabeto europeo. En ocasiones es difícil reconciliarlas, pero ambas deben ser tomadas en cuenta.
Por el lado de los conquistadores tenemos “Las cartas de relación” de Cortez, “la historia verdadera de la conquista de la nueva España” de Bernal Díaz del Castillo y el relato conocido como “El conquistador anónimo”. Problemático pero no por ello debe ignorarse esta “Cortés, la vida del conquistador” por Francisco Lopez de Gomara, secretario de Cortés.
También está la obra de los primeros misioneros enviados a México, como Fray Diego Duan, Fray Diego Landa, Motolinia y Mendieta.
Probablemente la obra más importante para conocer a los aztecas, es el trabajo de Fray Bernardino de Sahagún, quien enseñó a los indígenas las letras europeas, y los entrevistó para que ellos mismos escribieran su historia en su propio lenguaje. Sahagún escribió una versión muy censurada en español, para las autoridades, mientras que el original en nahuatl no fue traducido completo hasta el siglo XX.
Entre los autores indígenas y mestizos mas importantes, están: Don Fernando Alvarado Tezozomoc, Alva Ixtlixochitl, Muñoz Camar, Chimalpain Cuahutlehunintzin y Juan Bautista de Pomar. Ademas existen algunos manuscritos anonimos.
Orígenes
Las leyendas mexicas dicen que ellos partieron del místico Aztlan (en lengua nahuatl “lugar de las garzas” o “lugar de la blancura” o “lugar del origen”) y después de un largo camino, llegaron al valle del Anáhuac, sin poder establecerse ni en las peores tierras. Los mexicas vagaron durante años en busca de la señal en donde debían fundar su ciudad. Según el códice Ramirez, Huitzilopochtli había dado muerte a su sobrino Copil y arrojado su corazón al lago. La nueva ciudad debería fundarse sobre el corazón de Copil. La señal sería un águila posada en un nopal, lleno de sus frutos (tunas) y devorando un ave preciosa.
Existen distintas versiones prehispánicas de esta leyenda, unas indican que el águila estaba posada en el nopal, otras que devoraba un ave preciosa, otra dice que estaba devorando algo. Sin embargo la leyenda aceptada después de la conquista refiere que el águila estaba devorando una serpiente.
En 1274 fundaron su ciudad, Tenochtitlan, actual Ciudad de México. La ciudad fue fundada en un pequeño islote del lago de Texcoco, pero poco a poco los mexicas crearon una gran isla artificial, ofreciendo su trabajo a los pueblos a lo largo del lago, a cambio de materiales de construcción. Finalmente esta isla alojaría a una de las ciudades más grandes de su época, con unos 230,000 habitantes.
Ya asentados, los mexicas estuvieron por varias décadas bajo el domino del poderoso señorío de Azcapotzalco, al que sirvieron como soldados a sueldo.
Hacia 1430, los mexicas habían asimilado la cultura de los pueblos avanzados del valle y se habían convertido en un eficiente poder militar. Atacaron y derrotaron entonces a Azcapotzalco y se transformaron en uno de los señoríos más fuertes de la región. Iniciaron así una hazaña guerrera, que en solo 70 años les haría dueños del mayor imperio que había existido en Mesoamérica.
El imperio sería forjado principalmente por Tlacaelel, quien convenció a los mexicas de atacar al señor de Azcapotzalco en lugar de rendirse. Tlacaelel además reformó la historia y la religión mexica. Ordenó la quema de los libros mexicas y reescribió su historia. Elevó al Huitzilopochtli, semi-dios mexica, al nivel de los antiguos dioses nahuas, (Quetzalcoatl, tlaloc y Tezcatlipoca). Identificó a Huitzilopochtli con el sol y creó la necesidad de sacrificios humanos constantes, también creó las guerras floridas para poder tener una fuerza militar eficiente incluso en tiempos de paz.
Les dio a los mexicas una conciencia histórica y la responsabilidad de mantener la existencia del universo a través de los sacrificios humanos. Esa visión místico-guerrera se contraponía a la antigua visión tolteca de Quetzalcóatl que tenían los demás pueblos nahuas. En la poesía náhuatl, se puede apreciar el conflicto entre esas dos visiones del mundo. Tlacaelel rehusó convertirse en Tlatoani (Rey), pero fue el poder detrás del trono a lo largo de tres reinados.
Los mexicas formaron una alianza con los señoríos de Texcoco y Tacuba creando así lo que se conoció como la Triple Alianza. Bajo el mando de notables jefes militares, como Moctezuma Ilhuicamina y Ahuizotl, los mexicas conquistaron el centro de México, Veracruz, la costa de Guerrero, parte de Oaxaca y dominaron el territorio de Soconusco, en los límites con Guatemala. Solo unos cuantos pueblos lograron resistir el empuje mexica: Los Purepechas (también conocidos como Purhépechas), los Tlaxcaltecas y algunos señoríos mixtecas.
Fuentes Históricas
Dado que de los cientos de miles de códices que los españoles reportaron haber quemado, solo sobreviven 4, la mayor parte de lo que sabemos de los aztecas, proviene de documentos escritos después de la conquista. Como es de esperarse, la versión de los conquistadores contrasta con las escritas de los indígenas que aprendieron a usar el alfabeto europeo. En ocasiones es difícil reconciliarlas, pero ambas deben ser tomadas en cuenta.
Por el lado de los conquistadores tenemos “Las cartas de relación” de Cortez, “la historia verdadera de la conquista de la nueva España” de Bernal Díaz del Castillo y el relato conocido como “El conquistador anónimo”. Problemático pero no por ello debe ignorarse esta “Cortés, la vida del conquistador” por Francisco Lopez de Gomara, secretario de Cortés.
También está la obra de los primeros misioneros enviados a México, como Fray Diego Duan, Fray Diego Landa, Motolinia y Mendieta.
Probablemente la obra más importante para conocer a los aztecas, es el trabajo de Fray Bernardino de Sahagún, quien enseñó a los indígenas las letras europeas, y los entrevistó para que ellos mismos escribieran su historia en su propio lenguaje. Sahagún escribió una versión muy censurada en español, para las autoridades, mientras que el original en nahuatl no fue traducido completo hasta el siglo XX.
Entre los autores indígenas y mestizos mas importantes, están: Don Fernando Alvarado Tezozomoc, Alva Ixtlixochitl, Muñoz Camar, Chimalpain Cuahutlehunintzin y Juan Bautista de Pomar. Ademas existen algunos manuscritos anonimos.
Orígenes
Las leyendas mexicas dicen que ellos partieron del místico Aztlan (en lengua nahuatl “lugar de las garzas” o “lugar de la blancura” o “lugar del origen”) y después de un largo camino, llegaron al valle del Anáhuac, sin poder establecerse ni en las peores tierras. Los mexicas vagaron durante años en busca de la señal en donde debían fundar su ciudad. Según el códice Ramirez, Huitzilopochtli había dado muerte a su sobrino Copil y arrojado su corazón al lago. La nueva ciudad debería fundarse sobre el corazón de Copil. La señal sería un águila posada en un nopal, lleno de sus frutos (tunas) y devorando un ave preciosa.
Existen distintas versiones prehispánicas de esta leyenda, unas indican que el águila estaba posada en el nopal, otras que devoraba un ave preciosa, otra dice que estaba devorando algo. Sin embargo la leyenda aceptada después de la conquista refiere que el águila estaba devorando una serpiente.
En 1274 fundaron su ciudad, Tenochtitlan, actual Ciudad de México. La ciudad fue fundada en un pequeño islote del lago de Texcoco, pero poco a poco los mexicas crearon una gran isla artificial, ofreciendo su trabajo a los pueblos a lo largo del lago, a cambio de materiales de construcción. Finalmente esta isla alojaría a una de las ciudades más grandes de su época, con unos 230,000 habitantes.
Ya asentados, los mexicas estuvieron por varias décadas bajo el domino del poderoso señorío de Azcapotzalco, al que sirvieron como soldados a sueldo.
Hacia 1430, los mexicas habían asimilado la cultura de los pueblos avanzados del valle y se habían convertido en un eficiente poder militar. Atacaron y derrotaron entonces a Azcapotzalco y se transformaron en uno de los señoríos más fuertes de la región. Iniciaron así una hazaña guerrera, que en solo 70 años les haría dueños del mayor imperio que había existido en Mesoamérica.
El imperio sería forjado principalmente por Tlacaelel, quien convenció a los mexicas de atacar al señor de Azcapotzalco en lugar de rendirse. Tlacaelel además reformó la historia y la religión mexica. Ordenó la quema de los libros mexicas y reescribió su historia. Elevó al Huitzilopochtli, semi-dios mexica, al nivel de los antiguos dioses nahuas, (Quetzalcoatl, tlaloc y Tezcatlipoca). Identificó a Huitzilopochtli con el sol y creó la necesidad de sacrificios humanos constantes, también creó las guerras floridas para poder tener una fuerza militar eficiente incluso en tiempos de paz.
Les dio a los mexicas una conciencia histórica y la responsabilidad de mantener la existencia del universo a través de los sacrificios humanos. Esa visión místico-guerrera se contraponía a la antigua visión tolteca de Quetzalcóatl que tenían los demás pueblos nahuas. En la poesía náhuatl, se puede apreciar el conflicto entre esas dos visiones del mundo. Tlacaelel rehusó convertirse en Tlatoani (Rey), pero fue el poder detrás del trono a lo largo de tres reinados.
Los mexicas formaron una alianza con los señoríos de Texcoco y Tacuba creando así lo que se conoció como la Triple Alianza. Bajo el mando de notables jefes militares, como Moctezuma Ilhuicamina y Ahuizotl, los mexicas conquistaron el centro de México, Veracruz, la costa de Guerrero, parte de Oaxaca y dominaron el territorio de Soconusco, en los límites con Guatemala. Solo unos cuantos pueblos lograron resistir el empuje mexica: Los Purepechas (también conocidos como Purhépechas), los Tlaxcaltecas y algunos señoríos mixtecas.
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Breve Historia de los Celtas
¨El nombre Celta se originó de los antiguos Griegos, que los llamaron gente bárbara de Keltoi Europa central. Llegó a ser una amplia “raza genética cultural,” los Celtas fueron un amplio grupo cultural-lingüístico. El área donde vivieron se convirtió en un constante cambio de “naciones tribales.” Nunca tuvieron un “imperio” guiado por un solo gobierno.
Los antepasados de los Celtas eran gente de la cultura de los campos de las urnas, llamados así porque enterraban a sus muertos en urnas crematorias en tierra plana. Entre los años 1200 y 700 a.C., se dispersaron de su patria europea del este hacia el oeste en el área de las modernas Austria, Alemania, Suiza y Francia. Aquí, su cultura se convirtió en una forma céltica reconocible. La primera etapa de la cultura céltica se llama Hallstatt, después de haber sido descubierto por los arqueólogos importantes artefactos en una aldea austriaca llamada Salzkammergut. En hallstatt y otros lugares con el nombre “hall¨ (sal) - Hallein, Helle, Schwabisch Hall - la abundancia de los Celtas fue basada por la extracción y la venta de la sal. La tecnología del hierro, fue abrazada también por los herreros célticos innovadores, que produjeron el mejor metal de Europa, que estaba en gran demanda en el exterior de las áreas célticas. Un comercio importante de dos vías se desarrolló entre los Celtas y los Griegos, ambos en su propia patria y sus colonias en lo que ahora es la Francia meridional.
Hacia el VII siglo a.C., el pueblo de Hallstatt había prosperado en los negocios de la sal y del hierro. Alrededor del año 650 A.C., los Celtas comenzaron sus incursiones de intercambio con los Griegos y los Etruscos, de quienes adoptaron elementos culturales. Por la añadidura y adaptación de los elementos Greco-Etrusco a la cultura de Hallstatt, el característico estilo del arte celta comenzó a aparecer. Como resultado de esto, en Francia del noreste, Suiza, y el Rin medio, una nueva etapa del desarrollo céltico ocurrió.
Los arqueólogos llaman este período La Tene, después por haber sido encontrados artefactos definitivos en La Tene, en el lago Neuchatel en Suiza. Durante el período clásico de Grecia y de Roma, la cultura céltica fue predominante al norte de los Alpes. Los técnicos celtas del período La Tene eran técnicamente superiores a sus contrapartes griegas y romanas. Su armamento superior, incluyendo un nuevo tipo de espada, las cadenas y los carros, permitieron a los Celtas montar expediciones militares contra las tribus vecinas y naciones, incluyendo a los Griegos y Romanos. Los guerreros célticos tenían tan buena reputación que estaban en gran demanda como mercenarios. La cultura guerrera estaba en el corazón de la sociedad céltica, como sagas heroicas en los antiguos registros de Irlanda.
Vea continuación....Migraciones Celticas.
Los antepasados de los Celtas eran gente de la cultura de los campos de las urnas, llamados así porque enterraban a sus muertos en urnas crematorias en tierra plana. Entre los años 1200 y 700 a.C., se dispersaron de su patria europea del este hacia el oeste en el área de las modernas Austria, Alemania, Suiza y Francia. Aquí, su cultura se convirtió en una forma céltica reconocible. La primera etapa de la cultura céltica se llama Hallstatt, después de haber sido descubierto por los arqueólogos importantes artefactos en una aldea austriaca llamada Salzkammergut. En hallstatt y otros lugares con el nombre “hall¨ (sal) - Hallein, Helle, Schwabisch Hall - la abundancia de los Celtas fue basada por la extracción y la venta de la sal. La tecnología del hierro, fue abrazada también por los herreros célticos innovadores, que produjeron el mejor metal de Europa, que estaba en gran demanda en el exterior de las áreas célticas. Un comercio importante de dos vías se desarrolló entre los Celtas y los Griegos, ambos en su propia patria y sus colonias en lo que ahora es la Francia meridional.
Hacia el VII siglo a.C., el pueblo de Hallstatt había prosperado en los negocios de la sal y del hierro. Alrededor del año 650 A.C., los Celtas comenzaron sus incursiones de intercambio con los Griegos y los Etruscos, de quienes adoptaron elementos culturales. Por la añadidura y adaptación de los elementos Greco-Etrusco a la cultura de Hallstatt, el característico estilo del arte celta comenzó a aparecer. Como resultado de esto, en Francia del noreste, Suiza, y el Rin medio, una nueva etapa del desarrollo céltico ocurrió.
Los arqueólogos llaman este período La Tene, después por haber sido encontrados artefactos definitivos en La Tene, en el lago Neuchatel en Suiza. Durante el período clásico de Grecia y de Roma, la cultura céltica fue predominante al norte de los Alpes. Los técnicos celtas del período La Tene eran técnicamente superiores a sus contrapartes griegas y romanas. Su armamento superior, incluyendo un nuevo tipo de espada, las cadenas y los carros, permitieron a los Celtas montar expediciones militares contra las tribus vecinas y naciones, incluyendo a los Griegos y Romanos. Los guerreros célticos tenían tan buena reputación que estaban en gran demanda como mercenarios. La cultura guerrera estaba en el corazón de la sociedad céltica, como sagas heroicas en los antiguos registros de Irlanda.
Vea continuación....Migraciones Celticas.
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terça-feira, 23 de setembro de 2008
El Origen de los Celtas
El pueblo conocido como los Celtas, se piensa que tuvo sus orígenes en la Europa Central al este del Rio Rin en la parte meridional de lo que hoy es Alemania, Austria, Eslovaquia, la República Checa y Hungría. Hace alrededor de 3.400 años, este pueblo proto-céltico se expandió a través del continente y eventualmente en una gran parte habitada de Europa central, occidental y del noroeste. Durante los períodos clásicos de Grecia y Roma, la cultura céltica era predominante al norte de los Alpes. Incluso hoy, Escocia, el País de Gales, Irlanda, Cornwall, Cumbria y Bretaña son básicamente célticos en carácter. A pesar de los cambios que el tiempo ha traído, la influencia de las tradiciones celticas son aún fundamentales.
Los Celtas eran un pueblo de Europa meridional de origen Indo-Ario que surgió en Bohemia y viajó al oeste en busca del hogar del sol. La ciencia ha establecido recientemente su grupo sanguíneo básico como “O”, en armonía con sus descendientes modernos, que los señala como una raza separada de los aborígenes del subcontinente indo meridional, donde el grupo sanguíneo “B” predomina.
La historia nos relata que hubo dos grupos célticos principales, uno de los cuales se refiere como la “tierra baja Celtica” que avanzó de la región del Danubio. Estos pueblos dejaron sus pastos nativos alrededor de 1200 a.C. e lentamente fueron habitando a través de Europa, fundando sus viviendas en Suiza, el valle del Danubio e Irlanda. Eran expertos en el uso de metales y trabajaban el oro, estaño y bronce.
En contrario a la más familiar tensión céltica este pueblo era una raza agrícola orientada, siendo arrieros, agricultores y artífices que quemaban en lugar de enterrar a sus muertos. Se mezclaron pacíficamente con el pueblo megalítico con quienes se establecieron, contribuyendo en gran alcance a la religión, al arte y las costumbres que encontraron mientras se separaban lentamente hacia el oeste. Su creencia religiosa también difería grupo siguiente, siendo predominantemente matriarcal.
El segundo grupo, designado a menudo como el verdadero Celta, seguido de cerca por sus primos de las tierras bajas, hacen su primera aparición en el bando izquierdo del Rin en el comienzo del sexto siglo a.C. Este pueblo, que vino de las regiones montañosas de los Balcanes y de los Cárpatos, eran de una aristocracia militar. Considerados de amar la guerra por su propio bien eran con frecuencia encontrados entre los mercenarios de los grandes ejércitos de esas épocas. Tenían un sistema distinto de clase, la observancia por la cual constituyó una de sus características raciales importantes.
Éstos eran los Celtas guerreros de la historia antigua que saquearon Roma y Delphi, marchando eventual y victoriosamente a través de la mayor parte de Europa y de las islas británicas.
Pero a pesar de sus inclinaciones marciales también eran conocidos por sus cualidades del código de caballería, del valor e intimides, sus tendencias más agresivas eran balanceadas por una gran sensibilidad a la música, poesía y filosofía. Diferentes a los Celtas de la tierra baja este pueblo enterraba a sus muertos y sus rituales que se celebraban en honor de Lugh eran bien recordados de las páginas registradas del pasado.
Vea continuación....Breve historia de los Celtas.
Los Celtas eran un pueblo de Europa meridional de origen Indo-Ario que surgió en Bohemia y viajó al oeste en busca del hogar del sol. La ciencia ha establecido recientemente su grupo sanguíneo básico como “O”, en armonía con sus descendientes modernos, que los señala como una raza separada de los aborígenes del subcontinente indo meridional, donde el grupo sanguíneo “B” predomina.
La historia nos relata que hubo dos grupos célticos principales, uno de los cuales se refiere como la “tierra baja Celtica” que avanzó de la región del Danubio. Estos pueblos dejaron sus pastos nativos alrededor de 1200 a.C. e lentamente fueron habitando a través de Europa, fundando sus viviendas en Suiza, el valle del Danubio e Irlanda. Eran expertos en el uso de metales y trabajaban el oro, estaño y bronce.
En contrario a la más familiar tensión céltica este pueblo era una raza agrícola orientada, siendo arrieros, agricultores y artífices que quemaban en lugar de enterrar a sus muertos. Se mezclaron pacíficamente con el pueblo megalítico con quienes se establecieron, contribuyendo en gran alcance a la religión, al arte y las costumbres que encontraron mientras se separaban lentamente hacia el oeste. Su creencia religiosa también difería grupo siguiente, siendo predominantemente matriarcal.
El segundo grupo, designado a menudo como el verdadero Celta, seguido de cerca por sus primos de las tierras bajas, hacen su primera aparición en el bando izquierdo del Rin en el comienzo del sexto siglo a.C. Este pueblo, que vino de las regiones montañosas de los Balcanes y de los Cárpatos, eran de una aristocracia militar. Considerados de amar la guerra por su propio bien eran con frecuencia encontrados entre los mercenarios de los grandes ejércitos de esas épocas. Tenían un sistema distinto de clase, la observancia por la cual constituyó una de sus características raciales importantes.
Éstos eran los Celtas guerreros de la historia antigua que saquearon Roma y Delphi, marchando eventual y victoriosamente a través de la mayor parte de Europa y de las islas británicas.
Pero a pesar de sus inclinaciones marciales también eran conocidos por sus cualidades del código de caballería, del valor e intimides, sus tendencias más agresivas eran balanceadas por una gran sensibilidad a la música, poesía y filosofía. Diferentes a los Celtas de la tierra baja este pueblo enterraba a sus muertos y sus rituales que se celebraban en honor de Lugh eran bien recordados de las páginas registradas del pasado.
Vea continuación....Breve historia de los Celtas.
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Los Celtas
“De oro es su pelo y de oro su vestimenta. Resplandecen en sus capotes rayados, y sus cuellos blancos como la leche están cubiertos con oro. “
-- Virgil, 1er siglo a.C. poeta
“Los tres esfuerzos principales de un bardo:
Uno es aprender y recoger ciencias.
El segundo es enseñar.
El tercero es fomentar la paz
Y para poner fin a toda lesión;
Para contrariar a estas cosas
No es generalmente convertirse en un bardo. “
LAS TRÍADAS DE LA GRAN BRETAÑA
CULTURA CELTICA
Actualmente, cada aspecto de la cultura céltica es una parte muy visible de un mundo multicultural. Cada uno de alguna familia en Europa central, occidental y del noroeste tiene una conexión céltica de cierta manera. La cultura céltica es muy antigua. Pasa de los 2.700 años, con todo sigue siendo una fuerza viva en el mundo moderno, a través del arte céltico, la música céltica, la escritura céltica, y la espiritualidad céltica. Esto es porque la civilización de los celtas ha continuado sin ruptura a través de los siglos. Esta tradición intacta se puede experimentar en la más vieja literatura de Europa del norte, esto es en Galés y las lenguas irlandesas. El Galés más antiguo y las escrituras irlandesas preservan el viejo mundo céltico -visto en su antigua naturaleza poética, donde los mundos espirituales y materiales vienen a enriquecerse uno junto al otro.
A través de la historia, la tradición y las creencias célticas no han permanecido estáticas, sino continuamente se han convertido y progresado en armonía con el tiempo. En días antiguos, las creencias antiguas de los celtas fueron controladas y reformadas por los Druidas, que alternadamente fueron influenciados por la religión romana. Al mismo tiempo, fueron transformadas por el Cristianismo bajo forma de iglesia céltica que no era una ruptura con la tradición sino una continuación de la esencia céltica en una nueva forma.
Porque a lo que llamamos cultura céltica ha existido a más de 2.700 años y se ha extendido a través de la mayor parte de Europa central y del noroeste, lo que no es fácil definir en términos simples. La gente que necesita de definiciones claras encuentra que los celtas es un caso difícil. Observado en la historia de sus orígenes, sociedad, vida y espiritualidad.
(Vea continuación....El Origen de los Celtas.
-- Virgil, 1er siglo a.C. poeta
“Los tres esfuerzos principales de un bardo:
Uno es aprender y recoger ciencias.
El segundo es enseñar.
El tercero es fomentar la paz
Y para poner fin a toda lesión;
Para contrariar a estas cosas
No es generalmente convertirse en un bardo. “
LAS TRÍADAS DE LA GRAN BRETAÑA
CULTURA CELTICA
Actualmente, cada aspecto de la cultura céltica es una parte muy visible de un mundo multicultural. Cada uno de alguna familia en Europa central, occidental y del noroeste tiene una conexión céltica de cierta manera. La cultura céltica es muy antigua. Pasa de los 2.700 años, con todo sigue siendo una fuerza viva en el mundo moderno, a través del arte céltico, la música céltica, la escritura céltica, y la espiritualidad céltica. Esto es porque la civilización de los celtas ha continuado sin ruptura a través de los siglos. Esta tradición intacta se puede experimentar en la más vieja literatura de Europa del norte, esto es en Galés y las lenguas irlandesas. El Galés más antiguo y las escrituras irlandesas preservan el viejo mundo céltico -visto en su antigua naturaleza poética, donde los mundos espirituales y materiales vienen a enriquecerse uno junto al otro.
A través de la historia, la tradición y las creencias célticas no han permanecido estáticas, sino continuamente se han convertido y progresado en armonía con el tiempo. En días antiguos, las creencias antiguas de los celtas fueron controladas y reformadas por los Druidas, que alternadamente fueron influenciados por la religión romana. Al mismo tiempo, fueron transformadas por el Cristianismo bajo forma de iglesia céltica que no era una ruptura con la tradición sino una continuación de la esencia céltica en una nueva forma.
Porque a lo que llamamos cultura céltica ha existido a más de 2.700 años y se ha extendido a través de la mayor parte de Europa central y del noroeste, lo que no es fácil definir en términos simples. La gente que necesita de definiciones claras encuentra que los celtas es un caso difícil. Observado en la historia de sus orígenes, sociedad, vida y espiritualidad.
(Vea continuación....El Origen de los Celtas.
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